La
intervención familia-escuela
por Silvia
Baeza (*)
El presente artículo
explora la interdependencia y las semejanzas entre los
sistemas familia y escuela, destacando lo fecundo de un
abordaje sistémico en la interfase de ambos sistemas donde
se inserta el niño/joven.
Jerarquiza el rol del
consultor psicopedagógico y proporciona casuística personal
para ilustrar los fundamentos teóricos.
Familia y escuela son los dos
subsistemas más relevantes de la vida durante los muchos
años de infancia y adolescencia. Cada niño/joven es un
miembro de su familia inmediata que tiene una configuración
única en su estructura y sus relaciones, y que a la vez,
está anclada en su propia historia cultural social.
Simultáneamente ese mismo niño/ joven es miembro de una
clase escolar que también tiene su propia y única
estructura anclada en una matriz de complejas estructuras
más amplias. Ambos sistemas configuran una de las partes
más importantes de lo que se denomina el mesosistema (
Bronfenbrenner, 19791) con sus propias características
también peculiares. Es valioso iluminar esta interfase para
poder intervenir lo más exitosamente posible cuando sea
necesario ya que es justamente esta intersección la arena
privilegiada de desempeño psicopedagógico.
Sea el psicopedagogo un agente
dentro de la institución escolar, sea un profesional privado
o bien agente de otra alguna estructura, EOE ( Equipos de
Orientación Escolar) representante de algún Centro de Salud
u Hospital, Minoridad, etc. siempre el contexto de trabajo
implica ambos subsistemas: familia y escuela, especialmente
en estos momentos en que la necesidad de un cambio de
paradigma se impone en las escuelas y las prácticas
docentes, ante situaciones diversas como son la integración
de niños con dificultades especiales, diversidad étnica, o
situaciones de violencia, tanto escolar- social y familiar
creando franjas de niños y adolescentes en riesgo.
Mucha investigación
especialmente en los Estados Unidos (Aponte,19762,
Bronfenbrenner 1979, Lusterman,3
1985,Fish& Dane, 19984) destacan lo efectivo de crear y
sostener puentes entre familia y escuela desde una actitud
colaborativa.
La orientación de las
intervenciones, sea psicológica y/o psicopedagógica, está
cambiado a lo largo de estos últimos años desde una
perspectiva psicodinámica hacia una perspectiva más
sistémica y ecológica. Aunque con modelos diferentes,
poniendo énfasis en considerar como centro al niño/ joven,
cada vez es mayor el reconocimiento de la interrelación y
reciprocidad del impacto de ambos sistemas sobre el
niño/joven y de la efectividad de intervenciones en esa
interfase.
Es el psicopedagogo, quien
usualmente ocupa ese rol de "conector" facilitador
involucrando profesionales y familiares ( y eventualmente
parte de la comunidad), para mantener la comunicación fluida
y abierta, y, a medida que se realizan intervenciones,
evaluarlas, modificarlas, coordinar esfuerzos y descubrir
nuevos o poco usados recursos.
Es interesante destacar que en
la literatura al respecto se reserva, cada vez más, la
palabra terapia sólo para situaciones clínicas, toda
otra intervención no clínica se denomina
"consulta". La idea implica que se hace terapia
con una familia, pero se realiza una consulta con ( o desde)
una escuela, a pesar de que se utilizan muchos y semejantes
principios básicos de intervención. ( Fisher,1986).5
Fine,M & Gardner,A (1994)6
Al incluir ambos subsistemas,
es de central importancia conocer desde el principio la
manera en la cual "el problema" a considerar es
definido por uno y otro, ya que esta concepción puede ser un
preludio de una exitosa o, a la inversa, poco efectiva
colaboración, las experiencias anteriores puede actuar
negativamente minando los esfuerzos actuales. Los esfuerzos
puestos por el profesional a cargo en este sentido nunca son
pocos, ya que suele ocurrir que uno y otro sistema definan
"la realidad" de maneras diferentes,
contradictorias y hasta opuestas.
Al aunar criterios, redefinir
problemas, modificar etiquetas, centrarse en aspectos
comunes, son muchos los modelos por los cuales se puede
optar. Sea entrevistas conjuntas entre padres, maestros,
niño/ joven, incluir otro personal docente, ( Baeza,19957,
19978 ), o a través de contactos telefónicos o vía
mail ( informes- memos), o reuniones con grupos más
pequeños ( pares del niño, hermanos, otros amigos, familia
extensa- abuelos)
La idea subyacente gira en
torno a considerar todo el ecosistema y trabajar en
dirección de lograr una actitud cooperativa- colaborativa
entre los involucrados.
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La autora: La Dra. Baeza es
profesora titular de Psicología de la Familia y Clínica
Psicopedagógica y Coordinadora Pedagógica de la Maestría
en Familia en la Facultad de Psicología y Psicopedagogía de
la USAL. Asesora Académica para Alumnos de programas de
Intercambio Internacional de la Universidad del Salvador.
Artículo publicado en Perpectivas Sistémicas, La Nueva Comunicación.
URL: http://www.redsistemica.com.ar/baeza.htm